6 de enero de 1828 | La Batalla de Tulancingo o el Plan Montaño

Se le conoce de esta manera al estallido rebelde que ocurrió en Tulancingo, el 6 de enero del año 1828.
Durante este enfrentamiento hubo más de veinte bajas, mientras que menos de diez soldados resultaron heridos.
Por otra parte, en esta batalla contendieron dos partidos: el escocés y el yorkino.
Entre las razones que llevaron a este enfrentamiento fueron:

  • Las diferencias irreconciliables entre los partidos Escocés y Yorkinos. Desde 1827 venían acarreando una serie de desacuerdos en los que no se llegó a alcanzar ninguna clase de convenio, por lo que finalmente estalló la batalla entre los bandos.
  • La rebelión de Veracruz ocasionada en 1827 en la que el partido escocés fue vencido. Dicha derrota no supuso un alto a sus estrategias, más bien, escogieron un líder, alguien que tuviera sus mismos ideales. De ahí que Nicolás Bravo se consagrara como el general del partido escocés.
  • Los esfuerzos por parte del partido escocés por frenar el avance en popularidad política del partido yorkino.
    Nicolás Bravo, quien era uno de los personajes más importantes del partido escocés avanza hacia el Estado de Hidalgo, en una región en la que no era popular con aproximadamente mil militares, allí es enfrentado por el ejército de los yorkinos y se produce la batalla de Tulancingo.

Al llegar a Tulancingo, Bravo se enfrenta débilmente ante una armada resistencia que lo sorprende, pues había arribado a esta región con la finalidad de proseguir sus caminos hacia localidades en las que contaba con seguidores, y por lo tanto podría reponer fuerzas. No obstante, al transcurrir un día, se encuentra con Vicente Guerrero, quien era del partido yorkino y comienza la Batalla de Tulancingo.

Además, durante este movimiento, Bravo había creado una estrategia que pretendía emboscar al gobierno y de alguna manera obligarlo a rendirse. Mientras él estaba en Tulancingo, otra parte del partido escoces estaría en la capital obligando la movilización del ejército del gobierno a proteger la ciudad. Sin embargo, dicha maniobra no tuvo los resultados que se esperaban, pues en menos tiempo del pensado, llegaron a Tulancingo Vicente Guerrero y Antonio López Santa Anna y en menos de un día derrotaron al ejército del partido escocés, de los cuales la mayoría salió huyendo, mientras que otros fueron arrestados como prisioneros de guerra.

A pesar de que el encumbramiento de los yorkinos había sido mediante la decisión de un Congreso legalmente establecido y que la ley de expulsión se había promulgado el 20 de diciembre de 1827 por mayoría,4 el vicepresidente Nicolás Bravo se opuso a esta decisión y decidió ponerse a la cabeza de una rebelión armada organizada por los escoceses, quienes decidieron lanzarse en abierta batalla proclamando el plan adjudicado al coronel Manuel Montaño, el cual se dio a conocer los últimos días de diciembre. El documento constaba de cuatro artículos:

1° Proclamar una ley para prohibir las reuniones secretas, especialmente las reuniones de la logia yorkina.
2° Renovar el gabinete presidencial, con la intención de destituir a los miembros de la logia yorkina que tuviesen algún puesto relevante en el gobierno.
3° Expulsar al ministro estadounidense Joel R. Poinsett, quien tenía gran influencia en la logia yorkina y en las decisiones tomadas por el gobierno mexicano.
4° Cumplir a cabalidad la Constitución Federal de 1824.

Consecuencias de la Batalla de Tulancingo

  • Se promovió una ley que fue aprobada por los yorkinos en las que los españoles no tenían permitido ocupar puestos de trabajos influyentes en el país.
  • Líderes del partido escocés fueron desterrados del país y a algunos se les permitió volver tiempo después, algunos salieron huyendo, por lo cual no obtuvieron juicio.
  • Esta derrota supuso la disolución del partido escocés y, por ende, entera victoria para el partido yorkino.

Fuente:
https://archivos.juridicas.unam.mx/
https://www.historiando.org/